Escrito por Marifé Rodriguez Rivera Viernes, 18 de Marzo de 2011 09:23
Mucho se está hablando estos días de la buena imagen que está dando el pueblo nipón en tan amargos momentos de sus vidas.
Su actitud ante las adversidades es digna de admiración. ¿Por qué se comporta así ésta gente, cuando en otras culturas, esto sería completamente diferente?
La diferencia está por supuesto en su educación y en los valores que desde que nacen aprenden a darle a las cosas.
La educación se basa sobre todo en la honestidad, la puntualidad y en la limpieza. Tienen una actitud ante la naturaleza muy especial, en la que todos se sienten de alguna forma, una parte de ella.
Esta bella conecsión, se crea porque todos y cada uno de ellos, en algún momento importante de sus vidas, han plantado un árbol para celebrar cada acontecimiento . De ésta manera han creado un vículo de agradecimiento constante, que les hace sentirse dignos y felices, sabiendo que cada árbol ha formado parte en algún momento de la vida de alguna persona querida.
Otro valor importante a destacar es como practican su religión. La diferencia entre ellos y nosotros en la práctica de ésta es, que mientras nosotros siempre pedimos, ellos ofrecen.
De ahí podemos destacar en general una actitud ante la vida muy positiva y valiente.
Y para seguir dándonos una idea de la fuerza humana que tiene este gran pueblo, quiero mostraros un precepto que los nipones tienen colgado en las paredes de los Dojo de las artes marciales japonesas y se llama “Dojo Kun”.
Este predica un método de autodisciplina y dominio de uno mismo, al hacer que el individuo haga las cosas que debe hacer, de una manera precisa. De ésta forma los ritos como el Dojo Kun, garantizan que la sociedad, el Estado, la familia y la escuela, funcionen correctamente, ya que las acciones del gobierno deben tener orden y jerarquía.
¡Mucha fuerza para éste gran pueblo!



Si alguien te lo cuenta, seguramente le dirás que todo es por casualidad, o que está rizando demasiado el rizo. Pero si te lo cuenta un Asesor de Imagen, créetelo porque sabe perfectamente de lo que te está hablando.
Todos buscamos triunfar en nuestro trabajo, en nuestra vida sentimental, en nuestra vida social… no paramos de esforzarnos.